El dueño de SpaceX ha asegurado que su próxima nave espacial superará al cohete que la NASA envió a la luna.
La ambición de Elon Musk con SpaceX con la que desafía a la NASA
Elon Musk ha vuelto a hacer una unas declaraciones que no han dejan indiferente a nadie. En una charla con Tesla Owners Silicon Valley, el CEO de SpaceX aseguró que su nave Starship, aún en fase de pruebas, será tres veces más poderosa que el Saturn V, el cohete con el que la NASA llevó al ser humano a la Luna.
Aunque el programa ha sufrido varios reveses durante sus pruebas, el objetivo final sigue siendo ambicioso: crear el cohete más grande, potente y reutilizable de la historia, y revolucionar la forma en la que se accede al espacio.
Durante su intervención, Musk describió Starship como “un programa loco a muchos niveles”. Y no es para menos. Según explicó, la nave tendrá una potencia de empuje tres veces mayor que el Saturn V, y un peso aproximadamente del doble. El Saturn V fue el cohete más grande jamás construido hasta ahora, y la apuesta de SpaceX quiere dejarlo atrás en todos los sentidos.
Cuando empezamos a hablar de Starship, la gente se reía. Tenía un factor risa muy alto. Era tan absurdo que muchos no lo veían posible.
Pero la clave no está solo en el tamaño: Musk insiste en que Starship debe ser total y rápidamente reutilizable, algo que convertiría al proyecto en una revolución tecnológica sin precedentes. Para lograrlo, deben superarse desafíos complejos como el sistema de escudo térmico y la recuperación en tierra de la etapa superior, sin necesidad de amerizajes.
Actualmente, el mayor obstáculo técnico es el escudo térmico, formado por miles de losetas fabricadas internamente por SpaceX. Esta protección es crítica para que la nave sobreviva al reingreso atmosférico y pueda reutilizarse.
Otro reto importante es la maniobra de recuperación con las llamadas “palillos metálicos gigantes” del sistema Mechazilla, que intentará atrapar en el aire la etapa superior de la nave. Musk se muestra optimista y cree que lograrán esto «quizás este año, pero con seguridad en la primera mitad de 2025».
Repostaje en órbita y reducción drástica de costes
El segundo gran objetivo técnico es el repostaje de combustible en el espacio, un paso imprescindible tanto para futuras misiones a Marte como para colaborar con la NASA en el programa Artemis. Musk prefiere llamarlo “rellenado” en vez de repostaje, y explicó que el proceso comenzará con dos naves Starship acoplándose en órbita para transferir propelente, antes de dar paso a un sistema más avanzado con depósitos orbitales.
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Si SpaceX consigue que Starship sea completamente reutilizable y capaz de repostar en el espacio, podrá reducir el coste por lanzamiento y por tonelada de carga a niveles sin precedentes. Musk estima que lanzar más de 100 toneladas útiles a órbita podría costar menos que lo que valía enviar medio tonelada con el antiguo Falcon 1.


